Fotografías Telmex

 

Videos Telmex


Contactos de Sala de Prensa

Comunicados 2007



      TELÉFONOS DE MÉXICO, S.A.B. DE C.V.

     

     

     

    TELMEX INFORMA  

    México, D.F. a 30 de octubre de 2007.

     

     

    En el marco del Día de la Competencia, el Presidente de Movistar, accionista controlador de Grupo Telecomunicaciones Mexicanas, informó que no ha recibido aún de Telmex servicios de interconexión para esta última empresa. Al respecto se comunica lo siguiente:

     

    La Ley de Vías Generales de Telecomunicación y la Ley Federal de Telecomunicaciones limitan la inversión extranjera al 49%.  En todos los servicios de telecomunicaciones, con excepción de la telefonía celular, esta prohibición es idéntica a la que se contiene en todos los países miembros de la OCDE:  Estados Unidos, Canadá, los países europeos y, desde luego, México, y obedece a una razón de seguridad nacional y a un insuficiente acuerdo internacional.  Efectivamente, en los únicos países en los que se admite un nivel superior de inversión extranjera es en los países europeos en virtud de que forman parte del mercado común de ese mismo nombre, europeo, y se permite la inversión cruzada entre ellos, pero no se la permiten a países terceros, a menos que existan acuerdos de concesión recíproca.  En México también se permite la inversión neutra que básicamente consiste en que el control de las decisiones de la empresa lo tengan empresarios mexicanos, y los extranjeros simplemente sean inversionistas que reciben un rendimiento por su inversión, pero no toman  participación importante en la operación y toma de decisiones de la empresa.  Al final de cuentas las telecomunicaciones son el sistema nervioso de un país.

     

    Desafortunadamente en México, en muchas ocasiones, las leyes se acatan pero no se cumplen, y con mucha frecuencia se distorsiona el sentido de las leyes para satisfacer intereses económicos.

     

    La propia Ley de Vías Generales de Telecomunicación establece en sus artículos 534 y siguientes la obligación del Estado de revocar las concesiones que se operen en violación de la ley, y de los particulares de denunciar dichas violaciones.

     

    Por otro lado, el artículo 42 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y las condiciones 5-2 a 5-4 del Título de Concesión de Telmex le obligan a dar servicios de interconexión a las concesionarias mexicanas que se lo soliciten.

     

    En el caso que nos ocupa, la tenencia accionaria de extranjeros en Grupo Telecomunicaciones Mexicanas, que ni siquiera habla por sí misma sino por conducto de Telefónica, S.A. empresa de nacionalidad española, viola flagrantemente la ley porque tiene una inversión extranjera del 97.7% en inversión indirecta y del 89.6% bajo el control de su subsidiaria española Telefónica Móviles, S.A., según establecen sus reportes oficiales y, además, es abiertamente operada por una empresa cuya participación extranjera es del 100%.  Obviamente, la violación es flagrante por cuanto mal podría alegar que opera en forma independiente y no por conducto de su accionista principal que es un extranjero.

     

    Telmex está enterada de esta circunstancia y conoce las disposiciones de la ley; y por eso ha solicitado a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL) el pasado 4 de septiembre, que determine por escrito si está obligada a proporcionar la interconexión a una empresa que viola la ley y que, en términos de la Ley de Vías Generales de Telecomunicación, debería perder en favor de la nación todos sus activos y debería revocársele la concesión y negarle cualquier otra por los próximos años, y si, en ese caso, no se considerará que Telmex es cómplice en este fraude legal o, bien, si debe negar la interconexión hasta que la empresa se regularice en cuyo caso, como en todos los otros procesos en los que está involucrada, otorgará la interconexión de inmediato.  La COFETEL aún no se pronuncia al respecto.

     

    La justificación que invocan los que desean la inversión extranjera al 100%, es a todas luces falsa.  Alegan que las tarifas de los servicios local y de larga distancia son muy caros en el país comparados con los otros países de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE) y eso es totalmente ajeno a la realidad.  El documento base de su análisis es el Telecommunications Outlook 2007”, recién publicado.  En este documento se publican los precios de lista de los países que participan en la OCDE, y aplicando los tipos de cambio que prevalecen en el mercado en la fecha en que se publica el estudio, resulta que México ocupa los lugares 3º, 5º y 8º más barato de los treinta países que conforman ese organismo.  Ahora bien, en caso de que a las tarifas en México se les suba un 51% y a los países de la Comunidad Europea se les ajuste a la baja sus tarifas entre un 7 y un 15%, entonces las tarifas en México no son de las más baratas sino unas de las más caras.  La razón que invocan para subir las tarifas en México en un 51% y bajar las tarifas de los países europeos en los porcentajes ya mencionados, surge de la razón macroeconómica de comparar niveles de vida entre países. Si se realizan esos ajustes a la canasta básica del mexicano así como a los servicios fundamentales como gas, gasolina, energía eléctrica o transporte, se podrá ver que en todos los casos los precios inflados con un 51% son más elevados que en otros países, con lo cual llegaríamos a concluir que toda la economía mexicana está fuera de competencia en la arena internacional.  Ahora bien, si en México se vendiera la gasolina, los alimentos, la energía eléctrica y los servicios telefónicos un 70% más baratos para que sean comparables a juicio de los economistas con la capacidad de compra de los países europeos, entonces la economía de México se colapsaría y no tendríamos acceso a ningún producto a precios internacionales incluido el petróleo porque aquí se tendría que vender 70% más barato. Un esquema de datos verdaderos duros que dice que somos de los países más bajos en tarifas telefónicas, lo queremos desvirtuar utilizando ajustes cambiarios que los separan totalmente de la realidad económica de cualquier país.

     

    El otro argumento que se utiliza para justificar la inversión extranjera consiste simplemente en explicar que hay una desigual concentración de servicios telefónicos en el país y se afirma con palatina ignorancia que la llegada de la inversión extranjera va a llevar los servicios de telecomunicaciones a los mexicanos de bajos recursos.  Esta afirmación es falsa.  México, además de su baja capacidad de compra y de una gran macrocefalia, tiene el enorme problema de una distribución irregular de la población que se concentra en 200,000 poblaciones a todo lo largo y ancho de la República, lo que hace muy costoso y poco redituable el llevarles servicios de todo tipo, incluyendo las telecomunicaciones, a todos y cada uno de los mexicanos.

     

    Por razones de negocios, los nuevos entrantes en materia de telecomunicaciones se concentran en los grandes centros urbanos y en los sectores de altos ingresos.  Ninguno de ellos tiene vocación social ni tiene obligaciones de servicio público.  La Ley Federal de Telecomunicaciones fomenta la competencia en los sectores de altos ingresos pero ni la Ley ni la Secretaría de Comunicaciones y Transportes han establecido a los nuevos concesionarios obligación alguna de contenido social.  No están obligados a acudir a las entidades más retrasadas en materia de servicios del país, ni están obligadas a atender poblaciones con un bajo número de habitantes. Entonces la competencia se concentra en muy pocos usuarios que se ven beneficiados por una gran cantidad de servicios a precios muy similares a los que se pagan en el resto del mundo, como ya se dijo antes, pero los sectores de bajos ingresos y las entidades de escasos recursos económicos se ven absolutamente abandonadas porque el esfuerzo se concentra en  donde ordena el mercado y no donde realmente se necesita.

     

    Por último, en la Comisión Federal de Telecomunicaciones se está modificando el plan de interconexión para que los concesionarios entrantes puedan utilizar la red que construyó Telmex en los últimos veinte años a precios de costo a efecto de evitarles que tengan que invertir en México.  La consecuencia para México de estas políticas casualmente simultáneas, si es que no concertadas, será que no habrá extranjero o nacional que pueda invertir en las zonas marginadas de la República y que muchos millones de mexicanos se quedarán nuevamente fuera del avance económico ahora con el propósito de beneficiar a un extranjero y a todos aquellos que desean ganar sin trabajar y sin invertir, vestidos bajo el manto de que se está fomentando la competencia.

     

    Es evidente que existe un mal diagnóstico que se están olvidando las necesidades verdaderas del país, que son tener más empresas de servicio público como Telmex, que atiendan al mayor número de usuarios a las tarifas más bajas y que logren una gran cobertura de servicios digitales en toda la República, y además están aplicando mal las medicinas que dicen aliviarán al enfermo. 

     

    En todo caso ahora se inicia el debate para definir qué sirve más al pueblo de México, pero Telmex se ajustará a las disposiciones legales en todo momento y espera la pronta regularización de GTM para proceder a la interconexión y avanzar en el crecimiento de las telecomunicaciones en México.

     




    Todos los derechos reservados Telmex 2008